Autor: editor

Raúl Gustavo Aguirre

Veleta del pez en el aire, de Hugo Paledetti

Raúl Gustavo Aguirre (1927-1983) contribuyó a la difusión de la poesía argentina de vanguardia desde la revista Poesía Buenos Aires; también, como ensayista y antólogo. Su poesía, ligada a la corriente poética denominada invencionismo, recoge influencias del surrealismo y, sobre todo, del creacionismo de Huidobro.

LA OBSESIÓN DE SER EN LA POESÍA…

La obsesión de ser en la poesía, en medio de una materia sin compromiso alguno con nosotros, ávida por desasirse de nuestra complicada química corporal.

Siempre se servirá la poesía de esa alianza impenetrable entre la confusión de un hombre y la presencia de un niño.

Romper la barrera del sonido. (Todos los desastres precedían ese momento soberano en que el poeta, por una suma acelerada de actos de veracidad, emerge solitario en la región absoluta.)

La magia de la existencia es enorme. La tarea del lenguaje es revelarla, no sustituirla.

Es preciso volvernos a tiempo hacia la ventana, a fin de no devenir considerables.

El poeta es el hombre de la lenta obsesión.

En tanta felicidad posible, misteriosamente asesinada, arde la poesía…

Cuaderno de notas (fragmento), 1957.


Miguel Torga

Sin título, de Artur Bual

La poesía del portugués Miguel Torga (1907-1995) se mantuvo ajena a las innovaciones vanguardistas, en una línea de sobrio tradicionalismo y un discurso directo e inmediato, con gran atención a la reflexión metafísica.

IDENTIDADES

Maté la luna y su fulgor difuso.
Quiero versos de hierro y de cimiento.
Y en vez de rimas, uso
Las consonancias que ofrece el sufrimiento.

Universal y abierto, va mi instinto
A todo corazón que ande contrito.
Y lucha como sabe y como puede:
Da belleza y sentido a cada grito.

Mas como una inscripción en un peñasco
Tiene más duración,
Gasto las horas y los días
Dando más dura forma a la emoción.

Penas del Purgatorio, 1954. Traducción de Carlos Clementson.


Salomón de la Selva

Bodegón de rosas, de Alejandro Alonso Rochi

Salomón de la Selva (1893-1959) es el máximo representante del posmodernismo en Nicaragua. Por influencia de la poesía norteamericana, introdujo en el poema los giros coloquiales y el prosaísmo.

LA LIRA

¿Quién ha visto una lira?
La lira es una palabra.

Era instrumento, pero ahora
es más: es un vocablo.
Las cosas que se vuelven palabras
se magnifican o rebajan.

El lenguaje
tiene la virtud del amor:
exalta o mengua.
Por eso la lira me inquieta.

La lira es cosa muy barata.
¡Quién no tiene lira!
Yo quiero algo diferente.

Algo hecho de este alambre de púas;
algo que no pueda tocar un cualquiera,
que haga sangrar los dedos,
que dé un son como el son que hacen las balas
cuando inspirado el enemigo
quiere romper nuestro alambrado
a fuerza de tiros.

Aunque la gente diga que no es música,
las estrellas en sus danzas acatarán el nuevo ritmo.

El soldado desconocido, 1922.


Juan Carlos Mestre

Acuarela de Juan Carlos Mestre

El poeta leonés Juan Carlos Mestre (1957) concibe la poesía como reducto de la imaginación, el misterio y el prodigio. Del surrealismo toma el gusto por el versículo y un lenguaje poético irracional, alucinante; también la rebeldía y la protesta.

ELOGIO DE LA PALABRA

Esta palabra no ha sido pronunciada contra los dioses, esta palabra y la sombra de esta palabra han sido pronunciadas ante el vacío, para una multitud que no existe.

Cuando la muerte acabe, la raíz de esta palabra y la hoja de esta palabra arderán en un bosque que otro fuego consume.

Lo que fue amado como cuerpo, lo escrito en la docilidad del árbol único, será consolación en un paisaje lejano.

Como la inmóvil mirada del pájaro ante la ballesta, así la palabra y la sombra de esa palabra aguardan su permanencia más allá de la revelación de la muerte.

Sólo el aire, únicamente lo que del aire al aire mismo trasmitimos como testamento de lo nombrado, permanecerá de nosotros.

La luz, la materia de esta palabra y el ruido de la sombra de esta palabra.

La poesía ha caído en desgracia, 1992 .


Pedro Serrano

Cabeza y sandía, de Vladimir Cora

Para el mexicano Pedro Serrano (1957) “lo que hace todo poema es desplazar sentidos, desfijar el lado racional de la lengua”; de ahí que titule a su poesía reunida como Desplazamientos. En sus versos, la intensidad emocional no está reñida con el rigor formal.

LA LLUVIA SECA

A veces el poema es un derrumbe,
un lento y doloroso desprendimiento,
una oscura y escandalosa caída de piedras.
Como una lluvia seca
la cascada de rocas se despedaza
no en el aire sino dentro de sí misma
y el poema es ese polvo de piedra amontonada,
ese duro esqueleto de la lluvia
en donde apenas puede respirarse.
El poema se graba como costra:
no es aquel lento movimiento de ola,
polvo de espuma sobre la caída,
lento despedazarse de las cosas.
Es las estrías de tierra,
los mojones y plantas revolcadas,
la rota sequedad en el silencio posterior,
el hueco desolado en la pared descubierta.
El poema es la costra,
la imagen al final despedazada,
la ruina de esa imagen.

El miedo, 1986.