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Ida Vitale

Dama, de Óscar García Reino

La poesía de Ida Vitale (Uruguay, 1923) huye de la efusión sentimental y del esteticismo retórico para indagar con precisión e inteligencia en la realidad que la rodea.

LA PALABRA

Expectantes palabras,
fabulosas en sí,
promesas de sentidos posibles,
airosas,
aéreas,
airadas,
ariadnas.

Un breve error
las vuelve ornamentales.
Su indescriptible exactitud
nos borra.

Oídor andante, 1972.


Marcial

Mosaico de los peces, en La Pineda

Marco Valerio Marcial (40-104), poeta latino de origen hispano, convirtió el epigrama en vehículo útil para la caricatura y la adulación, la invectiva o el recuerdo amistoso.

NO SABE, CRÉEME, QUÉ SON EPIGRAMAS, FLACO…

No sabe, créeme, qué son epigramas, Flaco,
quien sólo los llama divertimentos y bromas.
Más frívolo es quien escribe el banquete del cruel
Tereo o tu cena, empachado Tiestes,
o a Dédalo ajustándole a su hijo las licuantes alas,
o a Polifemo apacentando sus ovejas sicilianas.
Lejos de mis libros está toda ampulosidad
y mi Musa no se pavonea con el loco traje de la tragedia.
«Sin embargo eso es lo que todos alaban, admiran, adoran.»
Lo admito: eso es lo que alaban, pero esto es lo que leen.

Epigramas, IV, 49. Traducción de Juan Fernández Valverde.


Gutierre de Cetina

Mujer desconocida, de Alonso Sánchez Coello

Gutierre de Cetina (h. 1514-h. 1554), poeta del Renacimiento español, escribió bajo la influencia de Ausías March, Petrarca y otros escritores italianos. El tema de la mirada y la belleza de los ojos le procuró algunas de sus composiciones más famosas.

ALMA DEL ALMA MÍA, ARDOR MÁS VIVO…

Alma del alma mía, ardor más vivo,
extremo de beldad única y rara,
ejemplo de valor por quien tan cara
la vida me es, de que antes era esquivo.

Fuera el decir cómo el concepto altivo
¡oh mi musa cruel!, menos avara
viérades, si en el mundo se os mostrara
cuanto de vos dentro del alma escribo.

Mas, ¿qué puedo hacer si amor me inspira?:
cantar vuestro valor alto y divino
al son desta vulgar, rústica lira.

No saber más mis versos de un camino:
esto me dicta aquél que a amar me tira,
por pensada elección, no por destino.


José Luis Vega

Monstera deliciosa, de Eduardo Ferraioli

José Luis Vega (Puerto Rico, 1948) fundó en 1972 la revista Ventana, que marca el alejamiento deliberado de la poesía social entonces en boga, a favor de una poesía más íntima y más atenta a sí misma.

BAJO LOS EFECTOS DE LA POESÍA

Bajo los efectos de la poesía
es posible viajar a la velocidad del pensamiento,
mirar el mundo entero flamear,
tocar con la punta de la lengua las estrellas,
soñar con la justicia universal.

Bajo los efectos de la poesía,
usted no es responsable de sus actos:
hablará en lengua extraña,
hará cópulas públicas,
cabalgará centauros.

Bajos los efectos de la poesía,
se ven blancas galaxias expandiéndose
en el ojo de la cerradura
y violines viejísimos
mudando el polvo de sus plumas.

No importa cuál sea su pasión,
fe, raza, sexo edad
o ensoñación política,
no debe avergonzarse de volar
bajo los efectos de la poesía.

Bajo los efectos de la poesía, 1989.


Rainer Maria Rilke

Bañista, de František Kupka

El poeta checo, en lengua alemana, Rainer Maria Rilke (1875-1926) expresó sus inquietudes existenciales en libros como Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo (1923). «Convertir la angustia en cosas» será la divisa de su poetizar.

¡OH, ALIENTO, TÚ, INVISIBLE POEMA!…

¡Oh, aliento, tú, invisible poema!
Puro trueque jamás interrumpido
del propio ser y el espacio del mundo.
Equilibrio en el que rítmicamente me sucedo.

Onda única del mar
que paulatinamente soy;
tú, el más rico en reservas de los mares
posibles, pura ganancia de espacio.

Cuántos de estos puntos de los espacios
estuvieron ya interiormente en mí.
Algunos vientos son como hijos míos.

¿Me reconoces tú, aire, lleno aún de lugares
en otro tiempo míos? Tú, una vez, lisa corteza,
redondez y hoja de mis palabras.

Sonetos a Orfeo, 1923. Parte II, soneto I. Traducción de Jaime Ferreiro.